El mundo que vemos no es el mundo real: el poder de mirar adentro.

El mundo que vemos no es el mundo real: el poder de mirar adentro.

Durante mucho tiempo creí que no era posible tener esto al mismo tiempo: éxito profesional y una pareja. Y aunque hoy me resulte casi ilógico haberlo pensado, en mi proceso de autoconocimiento descubrí que esa creencia estaba profundamente arraigada. Cada vez que pensaba en esto me preguntaba “¿qué es más importante, mi pareja o mi vida profesional?” . Me encontraba eligiendo, separando los caminos. Como si solo pudiera existir lo uno o lo otro.

Vivía bajo la idea inconsciente de que profesión y familia no podían coexistir. Con el tiempo comprendí que esa forma de pensar no era una verdad universal, sino parte de mi versión interna de la realidad, moldeada por lo que había visto, aprendido y experimentado.

Entonces comencé un proceso para integrar una nueva creencia: sí es posible tener la profesión y la pareja al tiempo.

Tal vez tu viniste a experimentar algo distinto: dedicarte plenamente a tu vida profesional, o por el contrario, elegir una vida centrada en la familia. Ambas opciones están bien, siempre y cuando nazcan del deseo auténtico.

Lo importante es comprender que nuestro sistema de creencias moldea la manera en que vemos el mundo y las experiencias que atraemos. Por eso, para transformar lo externo, primero debemos mirar adentro.

A menudo creemos que lo que vemos es “la realidad”. Pero la verdad es que el mundo que percibimos no es el mundo real, sino nuestra versión del mundo. Miramos la vida a través de nuestros propios lentes: creencias, heridas, aprendizajes y vivencias. Todo lo que percibimos está filtrado por ello.

Nunca vemos las cosas tal como son, sino como somos. Y cuando entendemos esto, algo se enciende: comprendemos que el trabajo más profundo comienza en nuestro interior. El mundo exterior es, en realidad, una proyección de nuestro mundo interno. Y el cambio real sucede cuando dejamos de intentar modificar lo que está afuera y empezamos a transformar lo que llevamos dentro.

  • Si creo que solo se puede ser profesional o tener familia, veré una vida dividida.
  • Si creo que ambas cosas son posibles, las haré coexistir.
  • Si llevo dentro carencia, percibiré competencia.
  • Si llevo dentro abundancia, encontraré colaboración.
  • Si no me siento suficiente, el mundo me parecerá un examen constante.
  • Si me reconozco valiosa, el mundo se volverá un espejo que me celebra.
La clave del cambio

  • No cambia el mundo, cambia la mirada.
  • No cambia la realidad, cambia el observador.
  • Lo de afuera refleja lo que desde adentro se cree.
  • El mundo es neutro; somos nosotros quienes le damos color.
  • Cambiar el filtro es cambiar la experiencia.

Mirar adentro no es un acto de egoísmo, sino la forma más poderosa de transformar nuestra vida. El cambio exterior siempre será el reflejo de lo que ocurre en nuestro interior.

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